Un nuevo proyecto ha entrado en nuestra factoría creativa. El Chef Pablo Montoro (Top Chef) ha confiado en nuestro equipo, para que le ayudemos a crear su imagen de marca personal. Un proyecto que nos ha enamorado desde el mismo instante que lo conocimos en persona.

El camino recorrido por Pablo Montoro le ha llevado a diferentes experiencias dentro del mundo culinario. Fue Profesor de cocineros del CDT, e incluye en su Curriculum Vitae trabajar para leyendas como Ferran Adriá, Martín Berasategui y Charlie Trotter entre otros. Durante su última etapa como Chef de la familia Melnichenko a bordo del super yate A, ha aprovechado para reforzar aún más su concepto viajero de la cocina.

Actualmente se ha atrevido a explorar un nuevo formato, dentro del programa televisivo TOP CHEF. Y este ha sido el momento en el que Pablo Montoro ha decidido preparar su propia imagen. Para ello hemos tenido la suerte de que haya decidido contar con nosotros.

El proyecto tenía algo que nos encantaba. Un cliente que llegaba con las ideas clarísimas, pero a su vez, estaba todo por hacer. Por lo que comenzamos por definir su línea estratégica, y dar forma a lo que terminaría siendo el primer paso: La creación de su Logotipo.

Así, tras varias reuniones con Pablo, identificamos claramente los valores debíamos perseguir. Y uno de ellos, el más importante: La creatividad. Esta cualidad que estaba tras cada uno de los platos de la cocina que Pablo defendía, se tenía que percibir desde el primer golpe de vista. Por ello, decidimos apartar todo proceso mecánico o digital en su creación, y utilizamos la caligrafía como disciplina artística. Y como herramienta el pincel que gráficamente nos permitía crear un guiño a una de sus pasiones: Japón, por su cultura y cocina.

El reto era no caer en asemejarse demasiado a la caligrafía Shodō (Japonesa). Y por ello nos inspiramos en las firmas, entre otros, de pintores españoles como Picasso o Dalí. De esta forma conseguimos no perder en el proceso el origen Español de Pablo.

El resultado perseguido era un Logotipo que expresase creatividad y que reflejase los orígenes de Pablo y sus influencias. Gracias a las conversaciones mantenidas, conocíamos el carácter viajero y la visión “sin fronteras” dentro de la filosofía de Pablo sobre su cocina a la hora de incorporar alimentos, aun a pesar de que no estén dentro de los tradicionalmente vinculados a sus raíces gastronómicas. Con los sabores obtenidos, pretende crear en cada plato, un viaje de sensaciones.

Ese “Mundo” y todo lo que giraba en torno a él, fue una de las claves con las que trabajamos durante la concepción del logotipo. Y nos ayudaron las tres “O” que dominaban la composición como únicas vocales. En ellas, vimos asociaciones al mundo de Pablo como los primeros creps que cocinó en su infancia y le descubrieron su camino.

También vimos platos, gotas, planetas y satélites… Otra clave son sus largas caminatas por la naturaleza. Con todo ello nuestra calígrafa Esther Gordo comenzó con una M en la que se identifica una montaña de dos picos salpicada de pequeñas gotas que la rodean como satélites que giran entorno a ese pequeño mundo. A pesar el que Montoro tenía algo tan icónico en nuestra tradición como el Toro, decidimos dividirlo y dejar que las dos partes resultantes tuviesen significado por sí mismas. Y curiosamente quedaba al comienzo un Mont (Monte en Valenciano) que coincidía con la forma buscada de la M. Y las tres últimas letras conectadas entre sí, formaron un valioso oro, el material noble que asociamos más fácilmente a la belleza.

El resultado: Un Montoro que expresa un fuerte carácter creativo, para un cocinero que evoluciona su cultura dentro en un universo muy personal.

Compartir: